DOCENTE BOOMERANG; LAS CUATRO ACTITUDES QUE TE ALEJAN DE TUS ALUMNOS

1.- ACTITUD NEGATIVA.

Algunas expresiones que reflejan esta actitud en un docente serían:

  • Esta clase es un desastre. No hay nada que hacer.
  • Estos alumnos no respetan nada.
  • Este curso será un desastre, ya lo veo venir.
  • Todos los alumnos me hacen enfadar.
  • ¿Qué quieres que haga? Si no hay nada que hacer.
  • Nunca tengo suerte con los grupos que me asignan.
  • Si estoy de mal humor, es por culpa de lo mal que se portan en clase.

¿Cómo se refleja esta actitud desde el punto de vista no verbal?

  • Rostro de preocupación, enfado, desinterés o menosprecio.
  • Casi nunca ríen o sonríen.
  • Cuerpo con una clara tendencia hacia el enfado, la apatía y el cansancio.
  • Resoplidos, chasquidos con la lengua y suspiros.

2.- ACTITUD DEFENSIVA.

Las personas y, en este sentido los docentes, no somos una excepción. Tenemos activado lo que se llama un mecanismo de alerta ante los posibles ataques de los demás. De hecho, defenderse es tan lícito como necesario en ocasiones.

El problema surge cuando como docente entras en el aula y tienes la percepción de que estás rodeado de peligros, es decir, de que tus alumnos son malos, que continuamente te están juzgando y evaluando, que te critican a todas horas e incluso que les encanta ridiculizarte.

En ese momento es cuando aparece la necesidad de protegerse y, automáticamente, se adopta una actitud cerrada e incluso en determinadas situaciones, agresiva.

El docente que mantiene una actitud defensiva acaba por recelar de todo y de todos sus alumnos. Es incapaz de estar relajado y difícilmente será capaz de abrirse.

Aquí tienes algunas expresiones que creo que reflejan esa actitud a la defensiva:

  • ¿Por qué me miras así?
  • Si, ya sé lo que me vais a decir.
  • ¿Qué pasa, no te gusta cómo explico?

Cuando este tipo de expresiones se convierten en una constante en el aula es cuando la relación con tus alumnos más deteriorada se vuelve.

¿Y cómo reacciona el cuerpo de un docente a la defensiva?

  • El docente mantiene una voluntad de estar lejos del alumno.
  • Pone barreras como, por ejemplo, la mesa del profesor.
  • Habla con los brazos cruzados.
  • Mantiene el cuerpo rígido.
  • Tiene movimientos bruscos y rápidos.

¿Qué otro problema supone una actitud a la defensiva?

  • Estar a la defensiva impide la escucha activa.

3.- ACTITUD DE SOBERBIA.

Docentes que se adoran a sí mismos, que aprueban todo lo que hacen. Es más, se vanaglorian de ello. Docentes que se sienten el centro de todo.

Aquí van algunos síntomas:

  • Siempre tienen la necesidad de demostrar algo a sus alumnos.
  • Presumen conscientemente de lo que les hace superiores como, por ejemplo, el conocimiento de su materia.
  • Siempre hablan desde el “yo”.
  • No aceptan las críticas.
  • Tienen dificultades a la hora de pedir perdón.
  • Carecen, por lo general, de empatía.

4.- ACTITUD DE EXCESO DE CONFIANZA.

¿Te ha pasado algunas veces sentirte incómodo ante un compañero que irradia una excesiva cordialidad? ¿Te han parecido un poco falsas en algún momento?

Puede que este tipo de personas, entre las que también hay docentes, generan en muchas ocasiones incomodidad y una cierta desconfianza.

En el caso de docentes con una actitud de exceso de confianza en el aula su comportamiento podría caracterizarse por:

  • Se alegran exageradamente de ver a sus alumnos.
  • Suelen hablar alto.
  • Hablan con un exceso de familiaridad.
  • Invaden el espacio personal.
  • Tocan a alumnos en momentos en los que no hay ninguna necesidad.

El tipo de rechazo que generan se debe a lo invasivos que son. Son personas que, “echan para atrás “. Invaden el espacio personal, obligan a un contacto físico de besos, abrazos, palmadas de manos exageradas.

Cómo detectar si eres un docente con un exceso de confianza.

  • El alumno tendrá la tendencia de quedarse paralizado a modo de autoprotección.
  • No conectan, es decir, hay una carencia de sintonía.
  • El alumno realiza movimientos de cierre como, por ejemplo, cruzar los brazos.
  • El alumno da unos pasos hacia atrás.
  • Desvía la mirada.

 

 

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